El DRENAJE LINFÁTICO MANUAL en el campo estético ayuda  a mantener el equilibrio de los líquidos orgánicos, los cuales se están renovando constantemente. Mejora la nutrición celular y ayuda a la regeneración de los tejidos.

Es aplicado en tratamientos faciales y corporales, pudiendo ser utilizado como tratamiento único o en combinación con tratamientos cosméticos, en cuyo caso se potencia la acción.

Se utiliza en casos de:

  • Rosácea, telangestasias y couperose, haciendo desaparecer rojeces faciales. el edema localizado y regenerando y atenuando los trastornos dérmicos.
  • Acné. El tratamiento cosmetológico del acné puede resultar irritante y encharcar los tejidos afectados. Estos procedimientos son necesarios, pero a su vez tienen un efecto secundario de vasodilatación a nivel de la dermis. El DLM, por su efecto drenante, sedante y reequilibrante de la piel acelerará la curación potenciando el tratamiento estético.
  • Flacidez, arrugas faciales, prevención de estrías, limpiezas de cutis, y en general en todos los tratamientos estéticos que requieren regeneración celular.
  • Celulitis. El DLM elimina el edema subcutáneo, permite el reblandecimiento de nódulos fibróticos e interviene en la eliminación de células adiposas, gracias a la estimulación de la función linfática.
  • Tratamientos dietéticos. El DLM interviene en la eliminación de líquidos y macromoléculas grasas, estimulando la diuresis y reduciendo el estado de ansiedad por su efecto relajante, regulando el tránsito intestinal y ayudando a la desintoxicación del organismo.
  • Alteraciones hemodinámicas de las extremidades inferiores, como retención de líquidos, piernas cansadas, varices leves, edemas de las embarazadas, favoreciendo la circulación venosa y aumentando el retorno linfático.

El DLM está indicado en todos los tratamientos de belleza, ya que como técnica desintoxicante y equilibrante prepara el tejido para potenciar cualquier tratamiento estético.